Calpe se asienta junto al peñón y sobre un altozano procedente de
las últimas estribaciones de la Sierra Bernia, espectacular
accidente geográfico qui permite enlazar con los pueblos
meridionales de La Marina alicantina. Es una auténtica villa
turística, que dispone de un litoral de playas de arena fina con
tramos de acantilados y de unas antiguas salinas. Junta al paseo
maritimo, quedan restos de una factoría de salazones habilitada por
los romanos.
El puerto pesquero ofrece una actividad increíble cuando llega la
hora de la subasta vespertina.
Las terrazas de los restaurantes ofrecen a la clientela la
oportunidad de degustar marisco fresca.
Por otro lado su centro histórico con muchos puntos de interés.